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martes, 15 de agosto de 2017

LA ASUNCIÓN, LA SEÑORA DE AGOSTO.


Por: Raymundo Flores Melo

El quince de agosto es la fiesta de Milpa Alta, es la fiesta de la Asunción de María. Se conmemora la fundación de este pueblo de origen nahua, así como parte de sus tradiciones y costumbres.

Un día antes – por la noche -, la virgen de la Asunción es bajada del altar mayor, entre sahumerio, música de huehuetl  y chirimía, para ser ataviada con su nuevo ropaje, palma, cetro y corona por las señoritas de la comunidad.

Tal parece, que la víspera del quince, se representa aquella escena pintada en los mapas de 1690 y 1870 de la propiedad comunal, donde una india principal se postra a los pies de la virgen para  ofrecerle una palma y corona que son símbolos de esta advocación mariana[1].

En su descenso, la imagen va envuelta a la usanza prehispánica, así como los antiguos mexicanos guardaban a sus dioses. La manta que la cubre va sujeta por varios ceñidores realizados en telar se cintura. El envoltorio es portado por cuatro hombres hasta la anda procesional.

Una vez colocada y vestida, la virgen recibe, junto con el tañer de campanas y el tronar de cohetes, las mañanitas por los feligreses presentes en el templo y por los diferentes barrios de la comunidad de Milpa Alta y algunos pueblos cercanos, dando inicio a las celebraciones en honor a la patrona de Malacateticpac.

Durante la festividad se celebran diferentes misas; en el atrio del templo se hace un concurso de bandas que son llevadas por cada uno de los primeros cuatro barrios o secciones (Santa Martha, San Mateo, La Concepción y Santa Cruz)[2], y son recibidas las diferentes salvas o promesas consistentes en arreglos florales, música (banda de viento, mariachi) y cohetes.

En estos días, y desde 1938[3], se celebra la feria regional donde se hace una exposición agropecuaria en la que participan los vecinos que se dedican a la cría de animales y al cultivo de tierra.

Antes, las artesanías ocupaban un lugar importante, ahora su presencia es simbólica pues los productos comerciales de importación acaparan la mayor parte de los espacios.

Las atracciones artísticas y los juegos mecánicos siguen siendo una forma de esparcimiento para los niños y jóvenes del lugar, quienes pueden disfrutar de la rueda de la fortuna, los caballitos, los coches locos y otras atracciones.

Los compadres, amigos e invitados de lugares cercanos y lejanos siguen disfrutando de diferentes platillos como el mole negro con pollo o guajolote, arroz rojo, nopales en escabeche, tamales de frijol y alverjón, tortillas azules hechas a mano y, de manera ocasional, pulque.

Por la noche se realiza la quema del castillo de fuegos artificiales e inicia el baile que dura hasta la primeras horas de la madrugada.

Si vives en la periferia del poblado podrás escuchar la música de los diferentes grupos que amenizan el baile de feria.

Agosto de 2017.


[1] FLORES MELO. Raymundo. En la Milpa Alta. Historias y crónicas. México, SEDEREC, 2016, p. 56
[2] Las bandas tocan durante los días 14, 15 y 16 de agosto. Su presencia se debe a la cooperación económica de los vecinos de cada barrio.
[3] En 1939, el profesor Fidencio Villanueva Rojas diseña el logotipo de la feria, mismo que en la década de los ochenta fue usado como distintivo de la delegación Milpa Alta. Véase: VILLANUEVA ROJAS, Fidencio. Aztecacuicame. Cantos Aztecas. México, GDF/PAPO, 2006, 152-153 pp.

lunes, 24 de julio de 2017

MAMÁ SANTA ANA.


Por: Claudia Rosas Cruz
Sec. Altepecalli.


Se acerca el cumpleaños de mamá Santa Ana,
todos se preparan para el gran reventón.
Son las tres de la mañana,
vaqueros, aztecas, charros y santiagueros,
listos para cantar y bailar con emoción.



Nota: tomado de RETANA ZAMORA, Martha (comp.). Yo soy de Milpa Alta. Poetas adolescentes, niños ilustradores. México, PACMyC, 2017, p.20

domingo, 2 de julio de 2017

LOS TESOROS DE LOS CERROS DE MILPA ALTA.


Por: Ivonne Yadhira Chavira Dueñas
Sec. Tlacatecpac.


Milpa Alta, llena de titanes que se hacen llamar cerros,
llena de dulzores y hermosuras.
El nopal descansa en nuestras fértiles tierras,
estamos orgullosos de nuestros campos,
llenos de trabajo. 

 
Nota: tomado de RETANA ZAMORA, Martha (comp.). Yo soy de Milpa Alta. Poetas adolescentes, niños ilustradores. México, PACMyC, 2017, p. 11

sábado, 1 de julio de 2017

EL TEUHTLI.


Por: Uriel Francisco Escamilla
Sec. 37, Emiliano Zapata.


Teuhtli, tan grande y bello,
con el sol resplandecen
tus quelites  y magueyes.
Tú, gran cerro majestuoso
 y protector de todo.
Han labrado tu nombre en el infinto.



Nota: tomado de RETANA ZAMORA, Martha (comp.). Yo soy de Milpa Alta. Poetas adolescentes, niños ilustradores. México, PACMyC, 2017, p. 11

martes, 21 de marzo de 2017

LA SECUNDARIA TEUTLI: UNA ESCUELA DE PELÍCULA.



Por: Raymundo Flores Melo.

En 1938, es filmada, con algunas locaciones en San Antonio Tecómitl, pueblo de la delegación Milpa Alta, la película Los millones de Chaflán. Fue estrenada en el mes de julio del mismo año y contó con las actuaciones de Carlos López “Chaflán”, Joaquín Pardavé y Emma Roldán, entre otros.

Narra la historia de un ranchero, cuyas tierras son disputadas por dos compañías petroleras norteamericanas. A instancia de su obsequioso e interesado compadre y por presión de su esposa, accede a vender la propiedad por dos millones de pesos, más tres centavos oro por barril extraído.

Su nueva riqueza produce el asedio de varias personas para hacer negocios a su costa y sacar el máximo beneficio, situación que llevará a Chaflán casi a la ruina.

Una de las primeras decisiones de don Prisciliano Ordóñez, es destinar cien mil pesos para la construcción de una escuela para el pueblo, acción que, a la postre, hace que haya válido la pena correr todos los sinsabores de ser nuevo rico.

El interés regional por la cinta, radica en que en ella aparece la entrada y parte de los arcos invertidos de la barda perimetral del templo de San Antonio de Padua, así como el gran y viejo fresno con su jardinera, que está – si vemos de frente el exconvento – de lado derecho,  casi sobre la calle 5 de Mayo, aquella que se dirige al poblado vecino de San Nicolás Tetelco.

Hay otros edificios reconocibles, como la casona que se encuentra en la esquina de las avenidas Hidalgo y 5 de Mayo. Sin embargo, es importante mencionar que “Los habitantes de aquellos tiempos veían con verdadero asombro y curiosidad todo un equipo cinematográfico que se movía frente a la desaparecida Escuela Primaria “República de Venezuela”, [que] es ahí donde se le adaptó una supuesta peluquería llamado “El Rizo de Oro”[1].

Pero sobre todo,  están las inmejorables vistas del inmueble que ocuparía una de las primeras escuelas secundarias en el sur de la ciudad de México.

En la película, la escuela es construida y, para ejemplificarla, son usadas las nueva instalaciones de lo que iba a ser un centro educativo agropecuario[2], que fue inaugurado el 3 de marzo de 1938, quince días antes de que el presidente de la república, general Lázaro Cárdenas del Río, expropiara la industria petrolera en nuestro país[3].

De tal manera que podemos ver algunas calles principales del pueblo como son la avenida Morelos y Las Palmas - con sus camellones sembrados con pequeñas palmeras - cuando pasa el carro y remolque que lleva a la comitiva que acompaña a don Prisciliano rumbo a la apertura de la escuela.

Distinguimos bardas y casas de piedra, algunas de ellas techadas con tejamaniles sostenidos por rocas de tamaño medio.   En la lejanía apenas se alcanza a divisar una parte de la ladera oriental del viejo volcán Teuhtli.

La característica fachada y jardinera oval de la hoy secundaria número nueve se aprecian en todo su esplendor. Sus edificios de piedra, ventanas en arco de ladrillo,  así como las techumbres de teja y la entrada en forma de arco que sirve de fondo para la parte final del filme.

Al ver el edificio de la secundaria, no podemos dejar de pensar en todo el trabajo invertido por los pobladores de la región, en especial de los habitantes de Técomitl, en la labor del profesor Quintil Villanueva Ramos y en la influencia que tuvo este centro escolar desde 1940[4] en las siguientes generaciones de milpaltenses.


Marzo de 2017.


[1] GARCÉS JIMÉNEZ , Manuel. Construir escuelas, es hacer patria. Ochenta años de labor educactiva. Texto de próxima aparición.
[2] GARCÉS JIMÉNEZ, Manuel (coord.). Crónica de Milpa Alta y pueblos circunvecinos. Antología. México, SEDEREC, 2016, pp. 131-132
[3] Ibíd., pp. 140-141
[4] Año en que se convierte en la escuela secundaria número nueve.

viernes, 10 de marzo de 2017

VIEJAS POSTALES QUE APENAS EN EL CORAZÓN SE HALLAN.



Por: Abigael Bohórquez
I

PANORÁMICA DE MILPA ALTA

Esto es Milpa Alta, amor, colmena ardida,
comarca del geranio y su techumbre;
esto es Milpa Alta, amor: adormecida
en la paz de su propia dulcedumbre.

Esto es Milpa Alta, amor, y su estatura
de lluvia macho y gérmenes amantes;
esto es su vientre mineral, su agrura,
y estos los altos soles caminantes.

Esto es Milpa Alta, amor: arna del canto,
esto el corno de aromas que la encierra,
vena fértil, lunario del acanto; 

esto el atlas de llamas y de tierra,
el idioma nopal, el amaranto,
y los diez mandamientos de la sierra.

II

VISTA DEL TEUTLI

Esto es Milpa Alta, amor, desenterrada
de jazmines a nardo, arpa secreta;
limón en vilo, soledece alada
su decidida situación violeta.

Esto es Milpa Alta, amor: el sobresalto
de la piedra y su luz paralizada,
la osatura violenta del basalto
y su cráter de estatua derrotada.

Esto es Milpa Alta, amor: la primavera
que a pulso y puño y a sudor camina
desde el pómulo tibio de la pera.

Y allá en el corazón de la neblina,
un puma de esmeraldas y madera,
sobresalta la noche campesina.


III

PARROQUIA DE LA ASUNCIÓN

Esto es Milpa Alta, amor, hay un osario
que bajo fresnos el candor irriga;
quema un viejo dolor el incensario;
de estar en pie la torre se fatiga.

Esto es Milpa Alta, amor; el campanario
carga la cruz a cuesta del convento;
y el corazón levita y milenario
se da golpes de pecho con el viento.

Dinastía de miel, descalzo asombro,
gracia de ave maría bajo el cielo,
zenzontle y toronjil en que te nombro;

esto es Milpa Alta, amor, el pardo vuelo
de las palomas, la semilla al hombro
y sólo hacer la voluntad del suelo.


IV

Esta mi madre donde fui nacido
y en la que prologué la desterneza;
ésta su piel en la que fui dolido,
el pez argente, el ánade turquesa.

Este es mi cuerpo, amor, la quemadura
donde al viento manoso soledeces,
éste mi corazón, quebrajadura
donde tú, entrinecido, veraneces.

Y finalmente, amor, este paraje,
la espiga abigarrada y comunera,
el maguey y la vid, el huerto en viaje,

el relincho, el zorzal, la sementera:
esto es Milpa Alta, amor. Y, en el paisaje,
vuelve a creer en Dios la primavera.


Nota: el texto fue tomado del libro Abigael Bohórquez Poesía reunida e inédita. Edición, estudio y notas de Gerardo Bustamante. México, Gobierno del Estado de Sonora, 2016, pp. 315-317.

domingo, 5 de marzo de 2017

OZTOTEPEC ,1963: CORAZÓN DE NIÑO.



Por: Raymundo Flores Melo.

San Pablo Oztotepec es un pueblo comunero perteneciente a la delegación Milpa Alta, en él se filmaron, en 1963, varias escenas de la película Corazón de niño del director Julio Bracho.

El elenco contó con la participación del actor Ignacio López Tarso como protagonista. La obra es una adaptación de Corazón diario de un niño del escritor italiano Edmundo de Amicis.

El interés por la cinta radica, en que en ella se pueden reconocer varios lugares representativos de Oztotepec.

La historia narra la llegada de un maestro para sustituir a su antiguo mentor recién fallecido. El profesor Ezequiel Almeida se enfrenta con un grupo de sexto grado lleno de particularidades y, por medio de una carta del viejo docente, y la convivencia diaria, va conociendo a cada uno de los alumnos, sus problemas y familias; todo ello, aderezado por varias historias donde se realzan valores cívicos y morales.

Siguiendo la secuencia del filme y adentrándonos en tema que nos compete,  tenemos los siguientes lugares de San Pablo:

La película inicia con el entierro del profesor Márquez, el cual es representado en el atrio – en el que todavía se aprecia el panteón – perteneciente a la iglesia de San Pablo Apóstol (s. XVI-XVII), templo que podemos admirar al fondo de la toma, así como el caserío que lo rodea formado por casas de dos aguas en su mayoría.

Posteriormente, los niños salen caminando por la puerta atrial tomando la calle Emiliano Zapata, para luego pasar fuera de los arcos invertidos del  viejo templo de Chalmita[1] y dirigirse al costado derecho de la iglesia “nueva” que aún se encontraba en construcción.

En el filme también se aprecia parte de la geografía montañosa de la región, así como el tipo de vegetación. El lugar donde llega el camión que trae al nuevo maestro es la calle principal del pueblo - Avenida Fabián Flores-, donde podemos distinguir un balcón que pertenece a la Quinta Axayopa[2], construcción que data de los siglos XVIII-XIX.

Es posible que la escena donde López Tarso lee la carta de su maestro, sea un lugar elevado, cercano al templo de  Chalmita  - del que se aprecia una de sus torres - y el deportivo del pueblo donde vemos  como los alumnos de la escuela[3] juegan futbol.

En la siguiente escena el profesor reprende a tres alumnos por haber matado con resortera a un pájaro.  En ella vemos parte del paisaje milpaltense, donde destacan el volcán Teuhtli y el lago de Chalco.

Corazón de niño, sin duda, es una cinta que nos hará recordar como fue uno de nuestros pueblos, sus casas, calles y geografía, hace poco más de medio siglo.

Marzo de 2017.


[1] La imagen del Cristo pasa a su nueva casa en la década de los noventa del siglo pasado.
[2] Hoy casa de cultura. Fue propiedad del señor Brígido Molina.
[3] El inmueble escolar que se presenta en la película es la Escuela Maestro Adolfo Valles que se encuentra en el pueblo de San Andrés Ahuayucan, delegación Xochimilco.

martes, 28 de febrero de 2017

MILPA ALTA, ¡DE CALENDARIO!



Por: Raymundo Flores Melo.

En 1960 es grabada la película “Las canciones unidas”, en ella se engarzan melodías distintivas de diferentes países. México es representado por el son huasteco “La malagueña”, de la autoría de Elpidio Ramírez Burgos y Pedro Galindo Galarza, e interpretado por Miguel Aceves Mejía.

La filmación, dirigida por Chano Urueta, Tito Davison, Julio Bracho y Alfonso Patiño Gómez podía pasar desapercibida, sin embargo, ese toque en la fotografía, a la manera de las ilustraciones usadas en los calendarios mexicanos realizados entre los años cuarenta y setenta del siglo XX[1], llama la atención.

Cómo no recordar esas imágenes donde se destacaba la belleza y gracia de la mujer mexicana y se invitaba a descubrir, por la indumentaria, al estado de la república al que pertenecían.

Agaves, árboles de nopal, monumentos, pueblos y fiestas tradicionales eran los telones de fondo donde se hacían presentes pajareras, vendedoras, chinas poblanas, tehuanas, rancheras y otras que intentaban representar a la ruralidad mexicana.

En el caso que nos ocupa, el escenario elegido es la parte posterior del exconvento de la Asunción de María, en él podemos observar el curato y la barda de piedra que servía de límite entre la construcción colonial y el terreno que actualmente ocupan el museo regional, la biblioteca y oficina de correos[2] pero que en ese entonces era un predio llano donde juagaban futbol los jóvenes milpaltenses.

En la escena vemos caminar a Elvira Quintana hacia la iglesia, voltear y mirar hacia donde se encuentra el “rey del falsete” montado a caballo. Ella continua su camino rumbo al templo mientras se cubre la cabeza con un rebozo blanco. La magnificencia de la Asunción se hace presente al compararse con la figura humana.

Algunos años más tarde, en el mismo espacio, serán colocadas porterías y varios juegos, entre ellos, columpios, volantines, resbaladillas y pasamanos que sirvieron de entretenimiento a los niños del pueblo hasta la construcción del hospital regional.

La siguiente toma es al oriente, Aceves Mejía canta y a sus espaldas se encuentran varios terrenos agrícolas limitados por magueyes y trabajados por campesinos milpaltenses – que pueden verse en la película -, primero usando azadón, y luego pasando un arado jalado por dos mulas.

Un poco más lejos, vemos una casa de piedra de dos aguas con techo de teja. Casi frente a ella la iglesia del barrio de la Concepción en construcción. La nave principal de piedra, cúpula azul y linterna están terminadas; todavía no existen el tímpano, el campanario y la torre del reloj.

Sin duda, este fragmento de la película es una invitación a recordar a un pueblo campesino que se ha ido pero que está presente en el corazón de muchos habitantes de la Asunción-Milpa Alta, sobre todo de aquellos que tienen más de medio siglo de vida.



Febrero de 2017.




[1] Véase La Leyenda de los cromos. El arte de los calendarios mexicanos del siglo XX en Galas de México. México, Museo Soumaya-Telemex, 2001, 299 pp.
[2] Cuando se escribe el presente texto, la biblioteca y la oficina de correos ya han sido demolidos. Con anterioridad el espacio albergaba al hospital regional de Milpa Alta.

miércoles, 22 de febrero de 2017

VESTIR Y VIVIR EN MILPA ALTA I.



Por: Raymundo Flores Melo.

SIGLO XVI AL XIX

Las fuentes históricas que hacen referencia a la vestimenta de los pueblos que hoy forman la delegación Milpa Alta son pocas.  Las más antiguas fueron elaboradas en la época colonial de nuestro país.

Partiendo de los anterior, en este apartado, nos referiremos, en primer término, al alto-relieve que se encuentra en el ex-convento de la Asunción de María (s. XVI) y, posteriormente a las pictografías y a los dos mapas de la propiedad comunal de Milpa Alta (s. XVII y s. XIX).

La Asunción y coronación de la virgen es un alto relieve que brinda información sobre la vestimenta de los señores principales de la región. En él podemos ver, en los dos ángulos inferiores, a ocho personajes: cuatro hombres y cuatro mujeres quienes, por la posición espacial que ocupan, pueden tratarse de los donantes del retablo[1].

Los varones están ataviados con una especie de tilma que presenta una atadura al cuello, además de gorguera en uno de ellos. Por la forma de la barba y pelo, algunos investigadores han señalado que se trata de españoles. Sin embargo, debe tomarse en cuenta que los indios principales fueron los primeros en adoptar - después de la conquista - parte de la indumentaria española, así como el uso de bigote y barba[2], por tanto, son representados de esa manera en pinturas de la época y códices tardíos.

Las cuatro señoras portan el atuendo tradicional: peinados en forma de cornezuelos y huipiles decorados con motivos florales. Sin duda, son mujeres casadas, pues a las solteras se les representaba con el pelo suelto[3]. La indumentaria que portan es similar a la que puede verse en la lámina XXVI del Códice Azcatitlan, en tanto que el tipo de peinado es parecido al descrito por el franciscano Bernardino de Sahagún en su Historia General de las cosas de Nueva España[4].

Es importante señalar que el tipo de atuendo, en el caso de los varones, es casi igual al que se aprecia en las pictografías que forman parte de los documentos de la propiedad comunal de Milpa Alta. En dos de ellas tenemos a cinco personajes masculinos descalzos que pueden ser considerados como indios principales.

En la primera foja, uno de ellos se encuentra entre un león y un águila coronados. El tamaño de esta figura masculina es mayor a las restantes y su atavío más elaborado en cuestión de decorado. El personaje lleva calzón blanco con adornos rojos, camisa purpura y tilma color crudo al cuello, en una de las manos un bastón de mando y en la otra una planta de maíz.

En  esta hoja también existe un conjunto de diez hombres vestidos con un tipo de faldellín rojo moteado, llevando arcos y flechas. Estos personajes son señalados como los señores de cada uno de los pueblos que conformaban el territorio de La Milpa. De ellos, Pachimalcatl tecuhtli[5] o Pachimaltzin[6] es mencionado en la Historia de las Indias de Nueva España e Islas de la Tierra Firme de fray Diego Durán, mientras que Olmasin y Acasenzin son nombrados en los títulos de la propiedad comunal de Milpa Alta como representantes de Tepenahuac y Atocpan respectivamente[7].

En la misma pictografía localizamos a una mujer de pelo corto que sostiene dos bastones. Viste lo que parece ser una blusa color verde-azul, un enredo rojo y en el cuello varios collares.

En la segunda pictografía, cuatro hombres detienen un cordel que pasa por el centro de la iglesia de la Asunción dibujada sobre una mano. En todos los casos hay portación de ropa hispana – calzón y camisa -, barba, bigote, y tilma de origen prehispánico, así como falta de calzado.

Los colores de las prendas que usan son: camisa roja, calzón azul y tilma color crudo, para  los dos hombres de la parte superior, en tanto, que calzón azul,  camisa y tilma color crudo para los de la parte baja. Estos personajes – según el documento - son los encargados de resguardar los linderos de la propiedad comunal de La Milpa[8].

Mención especial merecen dos personajes que aparecen hincados en la tercera de las pictografías. Es posible que se trate de Martín Cerón, cacique de Xochimilco y su esposa. Ambos portan atuendos de indios principales; él, calzón, camisa y tilma; ella, enredo o chincuete y huipil.  A los lados del altar dedicado a San Pedro y San Pablo aparecen dos indios con faldellín hincados y rezando.



LOS MAPAS DE 1690 Y 1870

Si bien, solo hemos hablando del atuendo de los indios principales, los mapas de la propiedad comunal aportan datos sobre el vestir de la gente común, de las personas dedicadas a diversas actividades relacionadas con la explotación de los recursos naturales del lugar.

El mapa de 1690 fue mandado realizar a petición de los naturales de La Milpa para sustituir uno más antiguo y deteriorado[9]; en tanto, que el de 1870, es producto de una petición, ante el Archivo General y Público de la Nación, que hicieron las municipalidades de San Pedro Atocpan y San Pablo Oztotepec[10] para tener una copia del mapa de la tierra compartida con Milpa Alta y los otros pueblos comuneros.

En ambos mapas, en  la parte superior, dentro de un ovalo, se encuentra una india principal postrada ante la virgen de la Asunción. La mujer lleva un huipil sobre un enredo y está peinada con cornezuelos. La mujer ofrece una corona y una palma a la virgen[11].

Distribuidos en el mapa hay varios hombres, seis de ellos llaman la atención por vestir de camisa y calzón de manta, tilma, sombrero y el uso de bastón, mismos que pueden representar algún tipo de autoridad local. De ellos, dos se encuentran al norte, a las afueras del pueblo;  uno más con los frailes, dentro del atrio del ex-convento; y los tres restantes torno a la fuente del centro poblacional. Todos están calzados con huaraches.

Las demás personas, a excepción de cuatro hombres a caballo[12],  pueden clasificarse como gente común haciendo actividades cotidianas como ir por agua a los pozos de San Antonio Tecómitl – Nochcalco -  o bajar, a lomo de mula, madera del monte, o bien transportar  bultos a caballo. Estas personas son representadas con camisa y pantalones de manta y sombrero, algunos llevan una especie de capa, así como implementos relativos a su ocupación, como látigos o varas para arrear bueyes u otros animales de carga.



Febrero de 2017.



[1] FLORES MELO, Raymundo. En la Milpa Alta. Historias y crónicas. México, SEDEREC, 2016, p. 55
[2] LAVIN, Lydia y Gisela Balassa. Museo del traje mexicano. México, Clío, 2001, pp. 136-137
[3] Ibíd. p. 56
[4] FLORES MELO, Raymundo. Op. cit., pp. 51-52
[5] La terminación catl, en lengua náhuatl, se les daba a los personajes con cierta importancia. Véase “Itzcoatl. Primer emperador de México” de Alfredo Chavero en el libro Hombres ilustres mexicanos. México, Eduardo L. Gallo, 1873, pp. 103-104. En tanto que la terminación tzin es un reverencial.
[6] FLORES MELO, Raymundo. Op. cit., p. 74
[7] Ibíd. p. 82
[8] Ibíd., p. 83
[9] Ibíd., pp. 49-50. Se le ha llamado mapa de 1690 pues el año en que se hizo la solicitud para su elaboración.
[10] Ibíd., p. 163
[11] Tanto la palma como la corona son atributos de la advocación mariana llamada Asunción.
[12] Es difícil distinguir si se trata de españoles o indios tanto en uno como en otro mapa, debido al deterioro del de 1690 y a la manufactura del de 1870. Sin embargo, es casi seguro que el jinete que se encuentra al lado superior de la fuente sea un español. Debemos recordar que las Leyes de indias prohibían el uso de caballo a los indios pero esto, debido a las constantes prohibiciones, hace suponer que no era llevado a efecto, Las reales disposiciones que hablan al respecto son de Felipe II (1568 y 1570) y de Felipe IV (1633). Véase la Recopilación de Leyes de los Reynos de las Indias. Tomo Segundo, lib. VI, tít. I, Ley XXXIII.